miércoles, 9 de marzo de 2011

"MÉTODOS PARA EL ESTUDIO DE LO REGIONAL"

CURSO: “HISTORIA REGIONAL, FORMACIÓN DOCENTE Y EDUCACIÓN BÁSICA EN…”
COORDINADORA: PATRICIA WOODWARD JIMÉNEZ
ALUMNA: SANDRA LIZBETH MEZA AVILÉS
GRUPO: 4 ° A
ANÁLISIS DE LA LECTURA:
“MÉTODOS PARA EL ESTUDIO DE LO REGIONAL”
DEL AUTOR GEORGE PIERRE

“Mi espíritu, enajenado por aquellos indescriptibles
atractivos, rebosó de sí mismo, y hasta de mí se desprendió
de igual manera que el rayo sale de la nube hacia abajo.”
-Dante Alighieri, “La divina comedia”, fragmento.

El apasionante mundo del estudio regional, tanto por interesante como por imprescindible, ha atraído a un ingente número de investigadores de múltiples ramas de las ciencias sociales.  Esto era notado por George Pierre el siglo pasado, donde ya abundaba la literatura regional multidisciplinariamente estudiada.
En consecuencia, ha habido una tergiversación de la terminología regional, dadas las diferentes naturalezas de formación de los investigadores.  Lo anterior, aunado a la involución lingüística que se ha venido gestando desde que la explotación indiscriminada de los medios audiovisuales ganó terreno que algún día perteneció a la lectura, ha provocado que los estudios regionales parezcan escritos en lenguas ancestrales y desconocidas para un lector desprevenido.
En pro de esclarecer algo por demás sencillo, pero que se ha revestido de velo de incógnita, el autor propone una separación de elementos de análisis en los estudios regionales.  Sintetizando, quedan los siguientes rubros:
a)    La población.
b)    Los recursos.
c)    El consumo.
d)    Las relaciones exteriores.
e)    La estructura geográfica.[1]
En el ámbito poblacional, menciona Pierre que se deben observar dos variables: los aspectos demográficos y sociales.  Estoy de acuerdo con el autor en que el estudio de la población es obligatorio hacerlo en materia regional, pues es un organismo humano el que se está analizando.  Ahí entra la disyuntiva “cualitativo” vs “cuantitativo”, pues en un  trabajo de esta índole se deben usar ambos.  Herramientas tales como la estadística, que arrojan datos “duros” a la investigación, son las bases para realizar cualquier tipo de interpretación respecto a una región determinada.
En el ámbito de los recursos y su utilización, nos introduce en la economía regional: ¿de dónde se generan los ingresos de determinada población? Así es que el escudriñar la explotación de recursos de cierta región es, otra vez, un trabajo multidisciplinario.  Pero, lo que llama mi atención es el tercer punto, que pondera la relación de los dos primeros: el consumo.  Considero que si Pierre hubiera escrito en esta época, le tendría que dar más importancia a ese apartado que apenas tocó, pues el consumo actual supera por mucho la capacidad de producción económica de la población.  Con el “boom” de las tarjetas de crédito y todo el auge de lo que me gusta llamar “trueque infinito” (ese de llévatelo hoy y págalo por siempre), la población adquiere bienes fuera de su alcance.  Pero ese tema no incumbe a lo que ahora tratamos, así que lo dejaremos para otra ocasión.
Como parte integrante de la realidad regional, un punto muy importante son sus relaciones exteriores.  En una ciudad como Cabo San Lucas, se ejemplifica ampliamente la importancia de cómo los influjos nacionales y extranjeros determinan y configuran todos los demás aspectos de análisis regional.
Al final de este apartado, pero no por ello menos importante, está la estructura geográfica.  El autor menciona la necesidad de zonas relativamente homogéneas, que brinden oportunidad al investigador de hacer lo más objetivamente posible su estudio.  Aunado a lo anterior, propone observar también las redes urbanas, por aquello de la polarización que ya se ha comentado  antes.
Para cerrar la lectura, el autor pone sobre la mesa puntos bastante debatibles sobre lo que se dice de las regiones.  Al mencionarlo de esta manera (“lo que se dice”) es porque considero de mucha importancia, tal como el autor lo expuso, desenmascarar ciertos encasillamientos sociales, y por lo tanto arbitrarios, que se hacen al respecto de las regiones.
No es secreto que la postmodernidad nos ha llevado a ser adictos a muchas cosas; a la ropa, a la comida, a las drogas (legales e ilegales), etc.  Todo eso es normal en nuestra época, pero hay una adicción que arrasa con todas las demás, y es, incluso, madre de muchas de ellas: la adicción a la moda.  Hacemos porque los demás hacen, compramos porque los demás compran, decimos porque los demás dicen.  Es en esta última moda, donde encuentro uno de los grandes males de nuestro tiempo, y que afecta directamente a las regiones, palabras tales como “tercermundista” (que desde que se acabó la guerra fría ya no existe el tercer mundo), “subdesarrollado”, y otras tantas de las cuales me confieso culpable de mofarme todo el tiempo, se han hecho parte del lenguaje común para denominar a la región mexicana en general.  Si lo que dices, es lo que piensas, y la manera de pensar determina las acciones del ser humano: ¿cómo progresará algún día el país con una mentalidad ciudadana de ese tipo? ¿Estamos conscientes de lo que implican dichos términos?
Sin afán de convertir este análisis de lectura en una batalla campal, me gustaría finalizarlo con una reflexión que desde siempre me ha inquietado.  Docentes: tenemos una misión en esta profesión, y es la de accionar engranes para que las cosas cambien.  Está bien darse cuenta de la situación, pero está mejor hacer algo al respecto.  Felicidades a todos aquellos que por convicción, no por moda ni por calificación, se dan cuenta de las cosas, pero en vez de encasillarlas en frases de filósofos de sillón, se despiertan todas las mañanas con la firme idea de que están transformando su mundo.

Tu opinión puede o no interesarme.

“Emancipate yourselves from mental slavery.
None but ourselves can free our mind.”
B. Marley.
A un simio se le disculpa el uso de las armas porque no puede usar las palabras.


[1] PIERRE, George. “Métodos para el estudio de lo regional”, en: “Historia regional, formación docente y educación básica en…” UPN, México, 1995, p.50

3 comentarios:

  1. Buenas tardes mi queridísima Sandra, es en verdad un deleite para mi leer sus análisis y créame que no es mofa, me gusta esa forma íntegra muy suya de abrir su mente, su boca, su alma, para empuñar la pluma y escribir y estoy absolutamente de acuerdo con todo lo que dice y hasta lo que no dice pero se que lo está pensando y sí, es necesario que cada uno de nosotros tengamos esa vocación hacia nuestra labor docente porque solamente teniendola podemos poner el alma y toda nuestra integridad en el desempeño de la misma cada uno de nosotros cada día hace la diferencia positiva o negativamente, así que pugnemos por ser siempre de los buenos, aunque tengamos que ir en contra de la corriente siempre y hagamos caso omiso de la moda.
    Exelente trabajo!

    Saludos.

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  2. Estimadísima Woodward:
    Gracias por leer mi trabajo y comentarlo antes del sábado :P!!! Jajaja!
    A veces, casi siempre, al releerme, me veo muy lejana del punto central, y a la vez dentro de él. No sé, es algo raro, un sentimiento de extrañeza en tierra propia.
    Gracias teacher, por permitirnos compartir lo que pensamos con todas las demás personas con las que convivimos semana a semana, y no quedarse con todo para usted sola.
    Dos abrazotes (:!

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  3. Sandra, me gusto tu análisis, siempre tan preciso, me gusta tu forma de redactar y el como te trasladas a la lectura.
    Saludos.

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